Mes: febrero 2018

Los peligros de fumar en la cama

Mariana Enríquez (Buenos Aires, 1973), 2009.

Anagrama.  1ª edición. 2017. 200 páginas

 

Siempre había querido decirle a la nena, la hija del último y actual dueño, que no tuviera miedo. No había nada que temer. Ella estaba ahí, pero la nena no la percibía, no podía verla; nadie podía percibirla salvo que, claro, tomara forma.    [p. 95]

 

 

Desde Argentina llega una colección de relatos de una periodista ya afamada: Mariana Enríquez (Buenos Aires, 1973). Su anterior colección, Las cosas que perdimos en el fuego (2009) se publicó (así lo afirma Anagrama) en veinte países. Los que recoge esta nueva colección son todos ellos inquietantes. Algunos de terror, otros más bien sórdidos. El sexo es importante. También lo rural, la infancia, la amistad y la familia.

No recuerdo dónde leí que la comparaban a Poe. No soy un gran lector de relatos, pero lo dejaría en que en este texto hay mucha adrenalina. Eso no es poco, en absoluto.

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Rey de picas

Joyce Carol Oates (Lockport, 1938), 2016.

Alfaguara. eBook. 232 páginas. Trad. de José Luis López Muñoz.

 

Se podía verter encima buen mantillo, pero se lo tragaría. Era posible colocar encima tablones para cruzarlo, pero también se los tragaría. Lo mejor era evitarlo. Los gases venenosos resultaban embriagadores, creaban adicción.       [p. 126]

Joyce Carol Oater (Lockport -Nueva York-, 1938) es uno de esos nombres a los que se suele colgar el ominoso título de “eterna candidata al Nobel”. Una de las bazas que tiene a su favor es la productividad; sorprende que una sola carrera literaria pueda llegar a cundir tanto. Pero por encima de ella está su flexibilidad: no sólo ha cultivado todos los géneros literarios, sino que dentro de cada uno de ellos ha adoptado diversos registros (novela negra, crónica social, dramas, …). Pocos rasgos comunes podrían deducirse, aunque me gustó leer que todos ellos contenían una más o menos velada denuncia al ocaso ético de la sociedad contemporánea.

Escogí Rey de Picas porque era una novela negra y además breve. Quizás una buena forma de adentrarse en esta autora. Y he descubierto una obra maestra. Andrew J. Rush, escritor americano de éxito especializado en suaves novelas detectivescas para público mayoritario, está íntimamente relacionado con “Rey de Picas”, seudónimo bajo el que se esconde otro escritor, de novelas gore aptas sólo para un público “seleccionado”. Con el tiempo, Rey de Picas empieza a tener cada vez más ascendencia sobre nuestro protagonista. No sólo para influenciarle en su comportamiento, si no también para hurgar en un pasado que nos descubrirá facetas desconocidas de Rush. Siguiendo una estrategia de desengaño y desenmascaramiento que me recordó a La cena de Koch. Novela entretenida, sin complejos ni ambición, que son sin duda algunos de los ingredientes con los que está hecha la literatura de más alta calidad.

Falcó

Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951), 2016.

Alfaguara. eBook. 294 páginas.

 

Sin duda había imaginado una aproximación sutil con humo de cigarrillos, preguntas hábiles y respuestas al principio evasivas y luego más explícitas. Algo en plan poquito a poco que los fuese llevando a todos, de modo natural y con la conciencia asegurada, al desenlace. Confesión y castigo. Aquélla era sin duda su primera vez      [p. 123]

 

Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951) se sitúa en un plano ligeramente diferente al de la novela histórica a la que nos tiene acostumbrados. Ha creado en Lorenzo Falcó algo así como un Marlowe castizo, que protagonizará, parece ser, una serie de novelas de espías. En todo caso, el escenario histórico, la Guerra Civil, sigue jugando un papel importante.

Falcó es un experimentado espía a cargo de los servicios secretos del bando nacional. Mediada la contienda, le encargan la misión de encabezar un grupo destinado a salvar a José Antonio Primo de Rivera de la cárcel de Alicante. Sobre este argumento, Reverte desglosa su repertorio de rudeza, socarronería tabernaria, hosquedad, sangre fría, violencia y acción. Y de épica histórica, en varios pasajes centrada en la parafernalia franquista y falanguista. También, una desmesurada concentración de pornografía que hace que el resultado final desluzca bastante. Como marcas de la casa, la acción se sitúa en escenarios que domina, entre ellos su Cartagena natal, y en los cuales en ocasiones nos habla desde su propia melancolía a través de su nuevo personaje.

Falcó no es antológico, pero algunas escenas están muy logradas y el conjunto es muy entretenido, con pocas concesiones a la calma. Una nueva legión de fieles lectores esperan.

Cicatriz

Sara Mesa (Madrid, 1976), 2015.

Anagrama. eBook. 

Ya sabes: echar de menos un instante es echar de menos aquel que éramos entonces       [p. 160]

Sara Mesa (Madrid, 1976) ha fijado como uno de los grandes hitos de su carrera literaria la novela Cicatriz (Anagrama, 2015), que en su momento tuvo una grata acogida por la crítica. Ya lo son Cuatro por cuatro (Anagrama, 2012; Premio Herralde de novela) o la colección de relatos Mala letra (Anagrama, 2016).

De esta cálida acogida no comparto que ciertos temas humanos (el sexo, las relaciones de pareja, las adicciones, la sociedad) se diseccionen tan profundamente como se ha dicho. Pero a cambio, Cicatriz es una lección sobre el manejo de la evolución de las relaciones personales. Por un lado, de una relación de difícil registro: la informática que se establece entre Sonia, que por lo demás lleva una vida anodina, y el misterioso Knut, alter ego de un desconocido en un foro literario. Y por otro lado, la que existe entre Sonia y su marido. En el manejo de estas progresiones, es de destacar la habilidad para dosificar la información desconocida para el lector, referente a ambos personajes. Pese a cierta indeterminación en algunos pasajes, ambas relaciones son conducidas hacia las últimas consecuencias a través de una mutación cautivadora que difícilmente dejará indiferente.