Editorial Planeta

La estrategia del agua

Lorenzo Silva (Madrid, 1966), 2010.

Booket (Planeta). 5ª ed., 2016. 411 páginas.

Pude así recobrar aquella enojosa sensación, tan semejante a que se le queda acabado el guateque al irreflexivo dueño de la casa (o a su asistenta, en los hogares pudientes), y que de tanto saborearla ya se había convertido para mí en una especie de forma de vida.             [p. 62]

 

La estrategia del agua es el sexto número de la serie protagonizada por los guardias civiles Andrés Bevilacqua, alias Vila, y Virginia Chamorro. Esta colección es ya uno de los clásicos de la novela policíaca en castellano. Por mencionar sólo parte de su historial, cuenta con un Premio Nadal (en el 2000 por El alquimista impaciente), un Premio Planeta (en 2012 por La marca del meridiano) y dos adaptaciones cinematográficas. Con la reciente publicación de Tantos Lobos, la serie cuenta con nada menos que diez títulos, dos de ellos libros de relatos. Y todo esto en solo 19 años de existencia.

Y es que la productividad de Lorenzo Silva (Madrid, 1966) es legendaria. Es una de las razones que le han aupado a lo más alto de la narrativa actual. En su haber se cuentan más de cuarenta títulos. Y casi ningún género queda fuera de su alcance. Pues además de la policíaca, Silva domina la novela histórica (Carta blanca, 2004, Premio Primavera; o la reciente Recordarán tu nombre), el relato (El déspota adolescente, 2003), el género infantil y juvenil (Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia, 1997), el ensayo (Sereno en el peligro, 2010, Premio Algaba) y la novela negra (La flaqueza del bolchevique, finalista del Premio Nadal 1997).

 

Guardias con solera

La estrategia del agua tiene en común con el resto de novelas de la serie de Bevilacqua varios rasgos estilísticos. En primer lugar, la relación entre ambos protagonistas, que ha evolucionado con los años desde la disciplinaria hasta la profunda amistad que se profesan en estas páginas. Un amplio trabajo de documentación sobre la parte rutinaria de la investigación criminal. Un magnífico dominio sobre la descripción y el diálogo. Y, ante todo, unas digresiones introspectivas firmadas por el protagonista, Bevilacqua, que desde la nostalgia llegan a ser en ocasiones poderosamente emotivas.

Otra de las características de la serie es el estilo expresivo de Silva. Muy didáctico y claro en las digresiones, sin el cual estas no serían tan valiosas. Pero quizás demasiado artificial en los diálogos. Las oraciones son tan largas y tan elaboradas que en boca de los personajes carecen de verosimilitud. Este rasgo es especialmente importante en este título, pues la historia se desarrolla sólo en un par de días y los diálogos cobran mucha importancia.

 

Padres coraje

En esta entrega Vila dirige el equipo encargado de esclarecer la muerte de Óscar Santacruz. La víctima tiene antecedentes por tráfico de drogas y violencia de género. Sin embargo, la parte decisiva de su historial será su reciente divorcio. Uno de los temas principales de los soliloquios de Vila en esta entrega son estos padres divorciados que tienen todo en contra para participar en la educación de los hijos. Además, es la situación del propio Vila.

También se dedica bastante atención al cohecho. La narración comienza con un turbio fallo judicial que pone en libertad a un hombre recientemente capturado por Bevilacqua. Esto exagerará su ya característico cinismo.

Ambos temas tocan por tanto de cerca a Bevilacqua, relegando a Chamorro a una posición más secundaria de lo habitual. El escenario, por su parte, es Madrid, ciudad natal y predilecta del autor y que se convierte por momentos en un personaje más.

 

Serenos ante el peligro

La estrategia del agua mantiene el gran nivel al que los lectores están acostumbrados. Vuelve a seducir con la parte más prosaica del trabajo de investigación. Los personajes mantienen su carisma. Y se consigue empatizar de nuevo con el lector a nivel emotivo e intelectual. El sello Silva sigue en muy buena forma, y hace grandes promesas.

 

 

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El mundo

Juan José Millás (Valencia, 1946), 2007.

Planeta Booket. 1ª edición. 2009. 240 páginas. 

Premio Planeta ’07, Premio Nacional de Narrativa ’08

 

Un día se me ocurre la idea de que mientras yo permanezco con los ojos cerrados, el niño ciego ve, de modo que empiezo a cerrarlos con frecuencia, en clase de matemáticas, de geometría, durante la comida, en el recreo, también en el pasillo de casa, en el cuarto de baño, en la cocina… Tengo la convicción absurda de que un hay vínculo misterioso que nos obliga a compartir la vista. Llega así un momento en el que paso casi la mitad del día con los ojos cerrados. Las monjas empiezan a llamarme la atención; mi madre me pregunta si me ocurre algo; empiezo a producir inquietud a mi alrededor.      [p. 20]

 

Uno de los más grandes exponentes de la autoficción en castellano. Por el reconocimiento recibido, El mundo es ya un clásico contemporáneo: aglutina dos de los más prestigiosos galardones en nuestro idioma en menos de 250 páginas. En él, Juan José Millás, afianzado no sólo en el mundo de la novela si no también en el periodístico, compendia sus memorias, especialmente de la infancia, adolescencia y primera madurez. En estos episodios se dibuja a un hombre hipocondríaco y nervioso al nivel de la neurosis, traumatizado por la emigración de su familia de Madrid a Valencia y por una infancia siendo diferente. Alternando entre lo disparatado y lo trágico, el calificativo que domina la obra es el de entrañable. Empujado por lo divertida que resulta, cualquier lector empatiza con un narrador que, entre los márgenes de la fabulación y el recuerdo, se muestra generosamente humano y débil.

Hombres desnudos

Alicia Giménez-Bartlett (Almansa -Albacete-, 1951), 2015.

Planeta, 1ª ed. 474 páginas.

Premio Planeta 2015

 

De nuevo, las necesidades de la amistad. A Genoveva todo el mundo le ha dado un poco de lado. Es mayor que yo, ronda los cincuenta. En su día montó un buen escándalo porque dejó a su marido para largarse con su entrenador personal, un chaval carne de gimnasio, guapo, joven y cutre. Llegaron a convivir algún tiempo, pero la pasión no tardó mucho en irse al traste. Un día me explicó que el chico decía: “Me se ha ocurrido una idea”, calcomonías, y empleaba temática en lugar de tema. La ponía de los nervios, claro está.    (p. 36)

La doctora en filología y escritora Alicia Giménez-Bartlett (Almansa, 1951) es principalmente conocida por sus novelas policiacas protagonizadas por la inspectora Petra Delicado. Su obra Donde nadie te encuentre (2011) fue galardonada con el Premio Nadal.

En esta ocasión, aborda el tema eterno de la soledad, a través de una trama donde unos personajes entrañables, especialmente Iván, gigoló de clubes nocturnos, pivotan en torno al negocio de los espectáculos para adultos y la prostitución masculina. Es una novela de la crisis, pues esta forma de ganarse la vida surge de la necesidad; es una vía cuando no queda otra. También es una novela negra, pues, pese a sus episodios de luminoso optimismo, el tema central de la narración es cómo la desesperación, el miedo a lo desconocido o los complejos personales pueden sacar lo peor de nosotros mismos.

Javier, personaje en el que se intuyen notas autobiográficas, después de la ruptura con su pareja y de su despido laboral, se ve sumergido por Iván en un mundo que le reporta dinero fácil y que puede suponer una salida a corto plazo del bache en el que se encuentra. En este ambiente, conocen a Genoveva, otro personaje magistral, y a Irene, con las que las unirá un vínculo del que dependerá el futuro de todos. La narración es en primera persona, alternándose de párrafo a párrafo entre uno y otro de los cuatro protagonistas.

Pese al cierto regusto de autocomplacencia y de desinhibición algo forzada, las páginas caen sin darse uno cuenta. Gran capacidad narradora que se despliega no sólo en la profundidad psicológica, también en situaciones con la dosis justa de tensión, de dramatismo o de humor negro. Un acompañante de lujo.